Entrevista a Beth Moyses

PlatoBeth

La artista Beth Moysés (São Paulo, 1960) presenta hasta el 4 de junio la exposiciónHerencia de mi padre. En esta tercera exposición en la Galería Fernando Pradilla se pueden ver un conjunto de obras que consisten en la tarea de la artista de excavar y analizar su propio pasado. La muestra aborda de nuevo su temática habitual desde nuevos puntos de vista. La médula central persiste dejando una tenue capa de madurez sobre toda su obra actual.

Moysés presenta trabajos inéditos como es el caso del vídeo Ex-purgo y otros trabajos que vienen de tiempo atrás en los que la performance continúa teniendo una importancia vital en la carrera de la artista siendo su herramienta más perfeccionada de contacto con las mujeres. La alteridad no se da como distancia, no hay un movimiento de separación sino de unión. El lazo que une a estas mujeres no se manifiesta como conflicto sino, más que nunca, como actividad sanadora. La relación que Beth Moysés establece con sus obras continúa siendo un profundo ejercicio de madura honestidad consigo misma.

RCA: En la actual exposición titulada Herencia de mi padre en la galería Fernando Pradilla hay una obra donde una mano en primer plano que tiene en su palma una herida en forma de colmena vierte miel en lugar de sangre.

Ya habías utilizado previamente la miel en otros trabajos. Cuéntanos cuáles son estos trabajos en los que la miel tiene protagonismo.

Beth Moysés: En primer lugar, me gustaría situar esta exposición “Herencia de mi Padre” como un conjunto de trabajos que dialogan entre sí. Todos ellos existen por separado, aunque la intención era crear una red entre ellos. No es una serie donde todas las obras digan casi la misma cosa pero con pequeñas diferencias, sino que puede ser tratada como una fase en la que miro hacia mi pasado para entender, e incluso, fundamentar mejor mi trabajo presente.

Es la primera vez que utilizo la miel como materia prima, con lo que conlleva (la dulzura y la cura para muchas enfermedades, un excelente cicatrizante y energético…) aunque ya estaba simbólicamente en mi trabajo, sin haberme apropiado del mismo. Como el azúcar en la performance Huecos del Alma, en referencia a la dulzura. En esta performance, las mujeres vestidas como si fueran médicos se sientan en un círculo lleno de azúcar con un corazón de buey en la mano y le hacen metafóricamente una cirugía que consiste en llenar sus válvulas vacías de azúcar para después coserlas, haciendo que las cavidades sean más dulces. Esta acción habla simbólicamente de la urgencia de transformar y endulzar el corazón humano.

RCA: La miel ha formado parte de la historia de distintas culturas y se constituye como un símbolo lleno de significado. Entre los nativos de América, por ejemplo,  la miel desempeña en los rituales un papel de purificación. En la actual exposición ¿cuál es la función de la miel en tu trabajo?

BM: Hay una frase de Ferreira Gullar que dice: “es delante del dolor sin remedio donde surge la obra de arte como una solución para los problemas sin solución.”

En el vídeo Ex-Purgo intento expresar, por primera vez a través de mi propia mano, el dolor que siempre me ha movido a crear todos mis trabajos, desde los primeros objetos más intimistas hasta las performances públicas con un colectivo de mujeres. Pienso, como Louise Bourgeois, que me curo un poco en cada trabajo que realizo.

En este vídeo el espectador ve en la pantalla mi mano que se abre poco a poco y va revelando una herida en forma de colmena. Una herida que se convierte en panal y se queda protegida, almacenada dentro de mi mano. Intento relacionar las abejas con las mujeres, hago un enlace entre la colmena que alberga las abejas y mi mano que alberga a estas mujeres.

En este trabajo la organización social de la colmena se convierte en metáfora de la vida humana. O, también, en una metáfora de cómo peregrinamos con las performances, formando círculos en diversos sitios (ciudades), dejando que nuestra marca sea reflejada por las participantes y transeúntes.

En la sociedad de las ecosistemas de las abejas la mayoría de ellas son hembras. Estas hembras trabajan arduamente utilizando todos  sus sentidos en busca del néctar. Cuando alguna de ellas lo encuentra cerca de la colmena avisa a las otras mediante un baile circular. Es un trabajo social, se unen y se protegen por esta causa: producir la miel. Este producto está lleno de significados, entre ellos merece la pena destacar la cita de Mage: “Porfilio describe en sus estudios respeto al antro de las Ninfas, que en el momento de la iniciación en los Leônticos, se derrama sobre las manos (de los místicos) no el agua, sino la miel para lavarlos”.

Las mujeres en las performances también hacen un trabajo de limpieza y purificación, ellas se unen para cicatrizar no solamente sus heridas, sino también las de sus compañeras.

Como en el vídeo de la performance Diluidas en Agua, que forma parte de esta exposición y que fue realizado en Zaragoza, donde cuarenta mujeres participaron del trabajo. Veinte de ellas viven en acogida y están física y emocionalmente abaladas por todo que viene ocurriendo en sus vidas.

Cada una recibió un vestido blanco en cuyo reverso escribieron con un bolígrafo rojo un breve relato del sufrimiento vivido, como si el vestido fuera una gran pagina vacía. Cuando la performance llegó a la plaza, otras veinte mujeres voluntarias y solidarias con las víctimas llevaban estos vestidos. En la plaza, en círculo, ellas se quitaban el vestido, enseñaban los textos y lavaban los trajes en un cuenco con agua limpia.

En el agua, ahora roja por la acción, se queda diluida la triste historia de cada una de ellas. A continuación se volvían a poner los vestidos, lavados y retorcidos, pero todavía mojados y rosados, porque las marcas nunca desaparecen por completo.

Este trabajo no existiría si la historia de mi vida fuese diferente.

RCA: En el centro de la exposición vemos a una instalación que consiste en dos piezas distintas que se encajan de manera relajada, casi como de forma natural. Frente a esta pieza, colgada en la pared, está la fotografía Romántico Amor que presenta a estas piezas sometidas a la acción de fuerzas opuestas tensándolas por el efecto, creando así un estado incomodo. ¿Cuáles son las relaciones que has intentado proporcionar al espectador con el contraste de estas dos piezas?

BM: Me apropio de una pieza pequeña y extremamente femenina, el corchete, utilizado por las mujeres en el cierre del sujetador, para hablar de una manera simbólica de la relación afectiva entre el hombre y la mujer. Presento la misma pieza en condiciones diferentes: una en el suelo, como objeto, y la otra en la pared, como fotografía.

En el objeto que está en el suelo, titulado Encajes posibles, engrandezco esta pieza banal, le doy una  importancia de modo que gana vida estando en cuerpo presente y las dos piezas se encajan como pueden, exactamente como son las relaciones humanas: siempre intentando vivir juntos y de una manera posible. En la obra las dos partes aparecen juntas porque quieren estar sin dependencias, libres, pero encajados.

La fotografía titulada Romántico Amor es también la imagen de un soporte, pero encajado perfectamente y detenido. Tal y como esta pieza fue constituida para unir dos partes, como en el sujetador, y mantenerlas en tensión. Es un trabajo que habla del Amor Romántico, este modelo de amor ideal que todavía predomina en el imaginario colectivo y que ha mantenido durante mucho tiempo a las mujeres víctimas de la violencia doméstica detenidas en este ideal, tal y como he podido percibir durante el tiempo que trabajé en la Delegación de la Mujer. Ellas tardaban diez años en denunciar a su compañero, porque un día habían sido brutalmente golpeadas y al otro día ellos las acariciaban con promesas románticas. Ellas me decían: “En el fondo él es bueno, es que la bebida que le pone nervioso.”

En estos dos trabajos intento realizar un contrapunto entre estas dos maneras de vivir el amor.

RCA: ¿Cómo surgió tu idea de realizar la obra El plato de mi padre?

 

BM: En esta exposición hago una reflexión sobre mi relación familiar, mis vivencias y recuerdos, las cosas que me marcaron profundamente. Y así fue como decidí hacer esta fotografía El plato de mi padre con las pertenencias de mi padre: plato, cubiertos, copa, toalla… En el plato, queda solamente la salsa roja de su comida favorita: espaguetis con salsa de tomate, velada por un tul blanco.  Pienso que podemos construir lo que nos apetezca con nuestra historia vital. En mi caso, lo que queda en el plato está relacionado con la herida de mi mano, que en lugar de sangre purga miel.

RCA: ¿Crees que tu trabajo afecta positivamente a la problemática de la mujer?

 

BM: Es difícil constatar lo que promueve mi trabajo a estas mujeres… Consigo tener el retorno de algunas y ese retorno es siempre satisfactorio.

En marzo de 2011 (conmemorando el Día Internacional de la Mujer) hice la performance Diluidas en Agua en la Pinacoteca do Estado de São Paulo. La reacción de las participantes y del público fue muy intensa, muchos se emocionaron, fue bonita.

La performance Removing Pain, que hice en el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, el 25 de noviembre de 2010 en Dublín recibí este correo de una de las participantes y me gustaría compartir el sentimiento de esta mujer con vosotros:

Hola Beth,

Quise escribirte y agradecerte el evento que organizaste en el Trinity College. Creo que fue un evento silenciosamente poderoso y que se propagará por aquí. Yo crecí con la violencia en mi casa y me pareció una experiencia muy positiva para poder sepultar el pasado y mirar hacia el futuro que yo misma construya. Es muy fácil caer en la rutina de víctima, en la frustración y en los sentimientos de estar en desventaja. Creo que el evento me ha ayudado a mantener el control y a liberar las negatividades del pasado.

Gracias.

Un cordial saludo,

Estos son los comentarios de otras dos mujeres que participaron en la performance, una en Bogotá y la otra en Salamanca:

Hola Beth, soy una mujer que ha escrito uno de tus vestidos en Salamanca. He visto esta tarde la actuación en la Plaza Mayor y no sabes lo bien que me he sentido. Me has transmitido tu sentimiento y he podido exteriorizar todo lo que llevaba dentro. Creo que si las mujeres lucháramos con nuestras armas, bien como tú a través del arte, o de cualquier otra manera podríamos acabar con todo esto. UN BESO y gracias.

Beth: Te agradezco mucho esta oportunidad de encuentro personal conmigo misma y con lo femenino, con lo que necesitaba sentir y con la posibilidad de seguir un camino nuevo. Un saludo de una mujer bogotana con raíces portuguesas y un abrazo cálido

RCA: ¿Puede el arte cambiar el mundo?

BM: El arte es un medio de comunicación colectiva que, al partir del ser humano, logra reflejar su contexto y puede llegar a ser un vehículo de concienciación del público, y por lo tanto, tener potencia de transformación.

No sé exactamente cuánto ha conseguido aclarar y  concienciar a las personas mi trabajo, pero las mujeres artistas feministas que trabajaron desde los años 70 ayudaron mucho en todas las transformaciones que hemos vivido hasta llegar a hoy día.

Arte ,

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