La sencillez del desguace y su capacidad de reinventarse

desguacesacuarela

El desguace y la renovación

Cuando la crisis económica se hizo verbo desde las instancias gubernamentales nos vendieron una palabra que poco el mundo entiende pero de la que todos hemos oído hablar: reinventarse. Nos dijeron que era lo que necesitábamos para conseguir un puesto de trabajo, así que nos pusimos a ello con entusiasmo, formándonos en áreas distintas y complementarias a nuestro perfil profesional.

Los empresarios españoles, por descontado, también se pusieron a ello con presteza, ya que el concepto tradicional de venta a través de un medio físico, como el mostrador, se quedó obsoleto. La entrada de las tres W supuso que lo virtual se iba  a convertir, en poco tiempo, en una apuesta segura y eficiente con la que obtener más clientes, más dispersión geográfica y más fidelización.

¿Quieres un buen ejemplo de lo que estamos diciendo? Los desguaces online nos pueden servir perfectamente para ilustrar todo lo que acabamos de decir. Este tipo de empresa comenzó su andadura de forma casi oculta, configurándose en sus inicios como un lugar donde la gente con escasos recursos podía resucitar, por poco tiempo, un vehículo astroso. Y sin embargo la evolución de un concepto tan sencillo como la venta de recambios usados ha ubicado estos negocios en un pedestal bastante elevado, desde el cual se ha logrado incluso, en pleno siglo XXI, combatir en igualdad de condiciones con los concesionarios de coches.

Ahora bien, ¿cuáles son las claves de este éxito? ¿Hay algo que defina por qué estas empresas se han transformado en una apuesta segura para crear un buen concepto de negocio próspero? Nosotros pensamos que la buena marcha de los recambios de segunda mano está fundamentada en tres pilares básicos, que vienen a ser calidad+precio+color verde.

El primer concepto tiene que ver con las normativas europeas y nacionales que se han aprobado para estas empresas. Nada sale de los desguaces sin que haya sido comprobado con estándares objetivos, por lo que la confianza que nos brindan los recambios usados resulta reconfortante para el cliente que ha sufrido una avería.

El segundo concepto es lógico: si ya ha sido usado el precio tiene que ser bajo, porque de lo contrario no lo compraríamos. Por eso los desguaces aprovechan bien la crisis para que el cliente pueda afrontar una avería con las máximas garantías de hacer las cosas bien.

Y por supuesto, el respeto medioambiental permite que en estas empresas el color verde sea un tono sencillo de localizar. Si hace unos años nos hubieran dicho que un desguace es un sitio  donde se respeta la ecología nos hubiéramos sorprendido, pero hoy en día no es raro que estas empresas sean, a la vez, centros de reciclado con un concepto enormemente adecuado para conseguir hacer perdurar nuestro planeta.

Por tanto, y como conclusión, no es sorprendente que ahora mismo los desguaces se hayan convertido en espacios adecuados para el usuario del siglo XXI. Veremos cómo evoluciona todo, pero parece que en el corto y medio plazo las cosas van a seguir siendo positivas para estas empresas…

 

economia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


¡IMPORTANTE! Responde a la pregunta: ¿Cuál es el valor de 12 3 ?